Imagina que ya escribiste las primeras líneas de un mensaje y decides pasar el sitio a español. Las etiquetas cambian. El mensaje desaparece.
Es un ejemplo de lo que puede fallar al cambiar de idioma, aunque las traducciones sean correctas. Las palabras llegaron a la nueva versión, pero el trabajo de la persona se quedó atrás.
En yesid.dev, cada idioma tiene sus direcciones. El inglés usa la ruta principal, el francés agrega /fr y el español agrega /es. Así es posible entrar directamente a cada versión, pero la interfaz también debe contemplar el paso entre ellas.
La implementación guarda temporalmente la información que cada página haya registrado para ese cambio. Puede ser lo que alguien escribió, una opción elegida, el punto de lectura o una sección abierta. La nueva página puede recuperar esos datos. Es un traslado durante el cambio de idioma, no una promesa de guardar para siempre un mensaje sin terminar.
Hay una diferencia importante. El texto de la interfaz debe cambiar de idioma. El mensaje que escribió la persona debe seguir siendo suyo. Traducir la etiqueta de un campo no es lo mismo que traducir las palabras de quien lo usa.
Lo mismo ocurre con un artículo. Si alguien ya llegó a la mitad, el sitio no debería tratarlo automáticamente como si acabara de entrar al inicio. Cuando el título y la dirección cambian entre idiomas, el sistema necesita reconocer que las páginas corresponden al mismo artículo.
Son detalles pequeños hasta que alguien pierde el punto donde iba.
También son comportamientos que conviene mostrar. Una revisión útil consiste en escribir texto de ejemplo sin enviarlo, cambiar de idioma y observar qué se conservó. Después se puede repetir con una sección abierta o un filtro seleccionado, y comprobar qué pasa cuando falta una traducción. Una captura de una página traducida no responde todas esas preguntas.
El mecanismo solo reconoce los valores que una página registra. Agregar otro campo implica decidir qué debe acompañarlo. Tampoco puede ofrecer una traducción que no existe. Esos límites importan al definir qué se puede prometer cuando alguien cambia de idioma.
Me parece una forma útil de pensar un sitio multilingüe. Cambian las palabras, pero la persona todavía tiene algo por terminar.
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